sábado, 14 de octubre de 2017

II Maratón Ultra Covatilla (14-octubre-2017)


Llegó el gran día, aquel que había marcado en el calendario meses antes...

El año anterior coincidió fecha con el IberMan y con muchas ganas me quedé de poder participar en una prueba en nuestra zona, que pasa por nuestro pueblo y que recorre la Sierra que tantos buenos momentos me ha dado en la vida. Así que este año no podía desperdiciar la oportunidad, esta era LA PRUEBA de 2017.

La distancia elegida fue la corta, 38km que discurrían por Candelario, el Risco del Águila, La Covatilla, la Laguna Grande del Trampal, la cuerda de la Ceja, los Asperones y el Torreón, el nacimiento del río Cuerpo de Hombre, el Travieso y Llano Alto. “Ahí es na!”

Los últimos entrenos no han salido como hubiera querido y la sensación en las piernas me dejan mal sabor de boca, pero confío en el trabajo acumulado. Lo que me lleva a pensar si debería o no llevar bastones...tic, tac, tic, tac,... típicas dudas de última hora.

El viernes pasamos a por el dorsal llevándome la sorpresa de que el compi Jaime no va a poder correr por una lesión de última hora. Lástima pues tenía muchas ganas de ULTRAIL.



Y a pensar en la jornada de mañana, no sin antes pasar una agradable velada con los amigos celebrando el cumpleaños de Esther, “MUCHÍSIMAS FELICIDADES!!!”

6:40am del sábado 14, suena el despertador, un par de yogures con cereales, miel y un plátano para llenar el depósito de cara a la carrera. Preparo el material y a las 7:30am salgo hacia la salida.

Nos vamos reuniendo los corredores entorno al parque, algunas vueltas de calentamiento, reencuentro con viejos amigos como Julio y saludos a los favoritos de la prueba, Guillermo y Álvaro.

8:00am en punto y pistoletazo de salida y a correr....

Salimos del parque para rodar un primer tramo por la nacional dirección Salamanca. 200m de carrera y “zasca” meto el pie derecho en el primer agujero que pillo. “Como empecemos así en el asfalto, no me puedo ni imaginar lo que encontraré en el monte” pienso. He decidido salir en las primeras filas pues a poco de tomar tierra, comienza una vereda estrecha donde se puede hacer tapón.

Cogemos el desvío hacia Los Pinos y en la primera curva el camino de tierra. Al poco tomamos una vereda a mano izquierda que atrocha la pista y donde el terreno se pone pino.

Poco a poco se va alargando la fila y cada uno va cogiendo su ritmo por La Canaleja dirección Candelario. Al paso por Candelario, primera inyección de gasolina cuando los amigos y paisanos nos reconocen al paso y es que estamos en nuestra casa. “Hola Mariano, Cristina, Jorge, David,...”

Ascendemos el pueblo por la calle Mayor, cuesta de La Romana y vamos buscando El Chorrillo (“hola Mamen, hola Aitor”) para salir del pueblo y coger la vereda que nos conducirá al Risco del Águila.

Bajo el ritmo, pues aquí la cosa se pone seria y además noto que las pulsaciones se disparan. A penas será el kilómetro 5 y veo que la jornada va a ser dura. La primera subida prácticamente son 13km y +1.300m. 

Aunque pierdo alguna posición, tengo que intentar seguir. 1hora 24min para llegar al Risco repleto de gente, entre ellos de nuevo Aitor, que nos animan a seguir. Primer avituallamiento, un gel, reposición de agua y continuamos con la subida bordeando la estación de esquí.

Las piernas siguen pesadas, zonas donde habitualmente pasaría a buen ritmo...veo que en esta ocasión no dan, no dan. Quizá falta de descanso, quizá un entreno inadecuado y lo que si noto es la altitud. Hace mucho que no entreno en estas altitudes y lo noto.

A pesar de ello alcanzamos a los últimos clasificados de la Ultra que salieron una hora antes. Llego a la cuerda, sopla bastante viento, recorremos un par de kilómetros antes de tomar el desvío que nos conducirá a la Laguna Grande por los canchales, paso por el segundo avituallamiento donde conviene reponer agua suficiente pues el día empieza a crecer y el sol tiende a apretar.

Una bajada algo tortuosa a través de una pradera plagada de bloques y de ahí a una zona de canchales en los que se agradece no estén húmedos, pues serían bastante peligrosos. Llego a la Laguna Grande, los del maratón cruzamos el muro mientras los de la Ultra siguen por el desagüe de la Laguna hasta la Central Hidroeléctrica.

Se atraviesa una bolera de piedras (similar a la de Hoyamoros) y de ahí una canal de piedra suelta hasta llegar a la cuerda de La Ceja que continúa ascendiendo hasta la máxima cota de la prueba, La Ceja.

Desde aquí una ligera bajada hasta Los Asperones para remontar hacia el Paso del Diablo que nos conduce hasta El Torreón. Por el camino mi sorpresa de cruzarme con Iván y Alba, “hola chicos!”. Me encuentro algo mejor aunque no estoy para tirar cohetes. Desde El Torreón se baja hacia el nacimiento del río Cuerpo de Hombre donde han puesto un avituallamiento improvisado (otro gel) y vamos ladeando antes de remontar la pradera de Hoya Moros en busca del Camino de los Escaladores. El sol a estas alturas empieza a hacer mella.

En este momento el camino ya permite “correr” con cierta soltura, aún queda algún accidente geológico que salvar, pero se puede decir que permite correr y además en terreno descendente. Intento mantener un ritmo cómodo y no parar, alcanzo a dos o tres corredores antes de llegar a la 2ª plataforma (El Travieso) donde está el siguiente avituallamiento. Nuevo recargue de víveres.
(ver track)
Cogemos los atajos hasta la 1ª plataforma y desde allí los cortafuegos, en el segundo me he despistado y el camino ha debido virar hacia los pinos. Salgo a la carretera y no veo marcas, me giro buscando algún corredor para guiarme pero no aparece nadie, no veo ninguna indicación y me doy cuenta que me he salido del trazado. De repente, a lo lejos en la carretera, veo una cinta ondear en una rama de un pino, remonto la carretera y aparece el coche de Alba e Iván. Unas “risas” por el despiste e Iván decide acompañarme, lo cual me da un plus de energía. El tramo por el bosque es increíble, mucho menos pestoso que por los cortafuegos, más rápido, jugón y fresco.

Llegamos a la zona de La Mina y cogemos el camino que lleva hasta los depósitos de agua en Candelario. De nuevo entramos en casa, a estas horas hay muchas más gente animando lo cual te empuja aún más, quizá demasiado y luego lo pague :). 

Hemos pasado de nuevo por la Cuesta de la Romana, ahora en bajada, impresionante!!! Y desde allí por la carretera hacia la piscina para coger el camino que nos lleva a la Central de La Abeja. Última subida, en otro momento muy corrible, pero ahora mismo con el gancho encima y a pesar de los continuos ánimos de Iván, andando y a pesar de ello alcanzamos a otros dos corredores llegando arriba. Uno de ellos Carlos Arias acompañado por Aitor (hermano de Iván) y con los que llegaremos a meta.

Un par de falsos llanos y alcanzamos Llano Alto, “ya está”, sólo hay que dejarse caer 2 kilómetros. Iván intenta empujarme, pero sólo pienso en disfrutar esta corta distancia esperando compartir la línea de meta con Silvia y Asier, algo que llevo soñando hace meses.

Entramos en Béjar, cruzamos la nacional (no hay nadie controlando el tráfico y nos colamos entre los vehículos) para alcanzar la entrada del Parque Municipal donde arranca la línea de meta.

No puedo evitar acordarme de muchas personas, pero sobretodo de una en concreto que tanto hubiera disfrutado de esta prueba. Siempre por ti amigo. 
 


Siempre trato de darlo todo, y en esta ocasión desde luego que no me he dejado nada, lo más mínimo. Sé que podría haber estado mejor, pero he llegado de una pieza y ya tengo campo de mejora para futuras ediciones, aunque quién sabe el próximo año.....Ultra?, quizá.

Datos de carrera (mi Garmin):
Distancia: 37,5km (37,96km)
Tiempo de carrera: 5h 14min 00seg
Posición: 12º general (8º categoría)
Ritmo medio: 8:17min/km
Desnivel positivo: 2.250m
Cota máxima: 2.351m

Reflexiones:

-      Me repito mucho, pero si he podido estar aquí hoy ha sido por el apoyo y sobretodo la comprensión de la familia. Gracias!!!

-     Muchas gracias Iván por tu inestimable apoyo, han sido unos últimos kilómetros increíbles. Gracias Aitor por los ánimos en Candelario y el Risco y enhorabuena a Oscar, un nuevo amigo en Hervás.